Cada 7 de abril, Argentina celebra el Día Nacional de la Zamba, una de las danzas más representativas del folclore criollo. En Ushuaia, esta fecha tiene un significado especial: es la ocasión en la que el Centro Tradicionalista de Ushuaia “Virginia Choquintel” convoca a la comunidad para vivir juntos una noche de música, danza y memoria compartida.
El origen de la zamba
La zamba es mucho más que un baile: es un relato en movimiento. Su raíz se encuentra en la zamacueca, un estilo que llegó desde Perú a comienzos del siglo XIX y que, al adaptarse en el Noroeste argentino —especialmente en Salta, Jujuy y Tucumán—, fue tomando la identidad que hoy conocemos. Con el tiempo se expandió a Santiago del Estero, Córdoba, La Rioja y Catamarca, y cada región le fue dando su propio matiz.
Bailada en pareja y con el pañuelo como protagonista, la coreografía combina tres figuras clásicas: el arresto, la media vuelta y la vuelta entera. Su compás pausado y su gestualidad elegante narran un juego de acercamiento y distancia entre quienes bailan, una verdadera conversación sin palabras.

“Festejemos la Zamba”, la cita ineludible en Ushuaia
Desde hace varios años, el Centro Tradicionalista de Ushuaia “Virginia Choquintel” organiza en esta fecha el evento “Festejemos la Zamba”, que se realiza en el Centro Cultural Esther Fadul con el acompañamiento de la Municipalidad de Ushuaia a través de su Secretaría de Cultura y Educación.
La propuesta reúne en un mismo escenario a artistas y agrupaciones locales y regionales: música en vivo, ballets de danza folclórica, dúos y solistas se turnan durante la noche para ofrecer un espectáculo que celebra la identidad fueguina y su vínculo con las tradiciones del resto del país. La jornada se completa con las tradicionales pulperías del Centro Tradicionalista, donde no faltan las comidas y bebidas típicas, y con sorteos entre los asistentes.
En las últimas ediciones, el evento tomó además un sentido homenaje: recordar a Norma Lescano de Noguera, fundadora del Centro Tradicionalista hace casi 25 años y una figura central en la defensa de la cultura y las tradiciones fueguinas. Su legado se hace presente en cada baile, en cada guitarra y en cada pañuelo que se levanta esa noche.
