Cada 24 de mayo, mientras Ushuaia se prepara para conmemorar la Revolución de Mayo, en el Centro Tradicionalista de Ushuaia “Virginia Choquintel” abrimos nuestras puertas para vivir “Esperando el 25 de Mayo”, nuestra vigilia patriótica. Es una noche en la que el canto, la danza y el sabor de las pulperías criollas se combinan para recibir la fecha patria más importante de nuestra historia, todo en comunidad.
¿Qué es una vigilia patriótica?
Las vigilias patrióticas son una tradición muy arraigada en distintos puntos del país: veladas que se realizan la noche previa a una fecha patria para acompañar en comunidad la espera de la efeméride, generalmente con música, danza, fogones y actividades culturales que se extienden hasta la medianoche. En nuestro caso, elegimos hacerlo a través del folclore, que es el lenguaje que mejor sabemos hablar.
Una tradición propia, año tras año
El Centro Tradicionalista de Ushuaia “Virginia Choquintel” lleva más de 25 años trabajando por la cultura en la ciudad, organizando eventos como la Vigilia del 25 de Mayo, Esperando el 9 de Julio y la Fiesta de las Provincianías, entre otros. “Esperando el 25 de Mayo” es, año tras año, una de nuestras propuestas más convocantes: la organizamos junto a la Municipalidad de Ushuaia, que suele poner a disposición un espacio cultural de la ciudad para que la comunidad pueda acompañarnos en esta antesala de la fecha patria.

A lo largo de las distintas ediciones, la vigilia se realizó en distintos puntos de la ciudad —el Centro Cultural “Esther Fadul” del barrio La Oca, el gimnasio del Colegio Don Bosco, el Polideportivo Augusto Lasserre, entre otros—, siempre convocando a escuelas de danza, agrupaciones musicales y talleres de folclore de Ushuaia, además de reunir a cientos de vecinos y vecinas que se acercan a compartir la noche en familia.
Música, danza y pulperías: así se vive la noche
En cada edición, nuestro escenario se llena de música y danza tradicional argentina de la mano de escuelas y agrupaciones folclóricas de la ciudad, con un cuadro central a cargo de alguna de las instituciones que forman parte del Centro. La velada suele extenderse durante varias horas y cerrar, cerca de la medianoche, con la entonación del Himno Nacional junto a toda la concurrencia.
La noche también tiene su costado gastronómico: se instalan pulperías a cargo de nuestros grupos de danza y colaboradores, donde se ofrecen comidas y bebidas típicas —empanadas, sopaipillas, tortas fritas y panificados criollos— pensadas para que las familias puedan disfrutar de la velada a precios accesibles. El ingreso se realiza a través de un bono contribución, cuya recaudación se destina en parte a colaborar con los artistas y agrupaciones que participan de la propuesta.
